miércoles, 24 de diciembre de 2008

¡Será Navidad!

¡Será Navidad!
El Cielo regala nieve,
El niño regala sonrisas,
El tiempo regala momentos,
El poeta regala palabras,
Las estrellas regalan luz,
Las personas sentimientos.
La nieve,
Las sonrisas,
Los momentos,
Las palabras,
La luz,
Los sentimientos
Es el todo,
El Universo.
Sólo tenemos que recoger
La cosecha que nos da la vida,
Esos regalos del día a día.


Por Manuel Barranco Roda.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

El cielo te regaló una estrella.




Miro el cielo de otoño
de color melancólico.
Donde las estrellas,
lucen con nostalgia al verano.

Una estrella ilumina a su flor
O
es la flor la que adorna su estrella.

Arropada por un manto de hojas,
resiste solitaria al frío del otoño,
alegre por poder mirar al cielo
y ver la magia de su estrella,
que la ilumina a través de las nubes
convirtiendo el otoño en verano,
trasformando el frío en calor,
consiguiendo un milagro,
que una tierna flor,
pudiera nacer en otoño.

Una flor adorna a su estrella
O
es la estrella la que ilumina su flor.

Flor de otoño,
que enamora a las estrellas
e incluso la Luna te sonríe
consiguiendo un milagro,
que el cielo melancólico,
te regale una estrella,
para que te ilumine a través del tiempo,
año tras año.

Todas las estrellas del cielo sueñan que te van a iluminar,
porque tú eres flor de noviembre con fragancia a libertad.

Arropada por un manto de hojas,
arropada por tu familia, tu marido
y por tus amigos del frío,
miras a las estrellas.
Estrellas fugaces adornan tu cielo,
para celebrar tu cumpleaños,
porque una tierna flor,
nació en otoño.


Manuel Barranco Roda.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Poema de Maria G. Benacquista.

El corazón llora

El alma llora...
acongojada y triste,
precipitan ilusiones
en nefasto vuelo.
Llamas y cenizas
instantes eternos,
vidas oscurecidas
en infierno de fuego.

Imprudencia...
fatalidad o destino?

El corazón llora...
corrosivas lágrimas
laceran las entrañas
petrifican la sangre.
Manos temblorosas
miradas perplejas
gritos de dolor
esperanzas y
desesperación.

Il cuore piange

L'anima piange...
sconsolata e triste,
precipitano le illusioni
in nefasto volo.
Fiamme e ceneri
attimi eterni,
vite oscurate
in inferno di fuoco.

Imprudenza...
fatalità o destino?

Il cuore piange...
lacrime corrosive
lacerano in profondità
pietrificano il sangue.
Mani tremolanti
sguardi perplessi
grida di dolore
speranza e
disperazione
.

Maria G. Benacquista.

Nota: el poema en sus dos versiones esta puesto con el permiso de la autora, mi gran amiga Iris60 = Maria G. Benacquista.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Una R

Una R.
Una R de risa,
que contiene tu sonrisa,
una alegre brisa,
en medio del melancólico otoño.
Una R de un rato,
que contigo comparto,
tanto la alegría como el llanto,
por algo te regale mis gracias,
por tu amistad santa.
Una R de un ramo
de flores de colores,
que rompen el otoño con su olores,
fragancia de los naranjos,
con sus flores de azahar,
que calman el mal de amores.
Una R de un rostro,
que quiero que sonría,
con fuerza a esta vida.
Comparto su amistad
y sus flores de alegría.
Por todo ello, mora más cerca la felicidad.
Por una R de un Rostro
con la que comparto un Rato,
de Risas y cómplices sonrisas,
de saborear la fragancia de un Ramo,
de flores de naranjos.



Manuel Barranco Roda.

(20/12/2007)

viernes, 5 de diciembre de 2008

Incertidumbre.

Al ver el accidente me quede petrificado, se apodero de nosotros la incertidumbre. No tenían noticias, pero yo dentro de mi sabía que la situación era grabe. Me vino enseguida a la cabeza toda la gente, todos mis amigos que tengo en las Islas, porque es época de vacaciones y pueden venir a Madrid a ver a sus padres, cómo en años pasados. Lo único que podía hacer además de rezar era llamarles, para saber que estaban bien. Por desgracias mía algunos ya no tenía su teléfono porque el paso del tiempo nos distancio, pero mi interior sabe que a esa persona las he querido mucho, deje todo lo que tenía entre manos y me fui a la casa de su madre. Estaba muy nervioso por la situación y por presentarme en una casa donde no iba en muchos años, pero necesitaba saber de ella. Llame a la puerta apareció su madre, que sin palabras me dedico una sonrisa. Ya me tranquilice porque esa era la señal de que todo estaba bien. Me digo:

-Pasa, lo que buscas lo tienes aquí-

Al entrar la vi de pie esperándome, no se porque me puse a llorar, al instante los dos nos fundimos en un abrazo, en silencio durante un buen rato, en ese momento sobraban las palabras, sólo quería abrazarla, besarla, sentir su presencia cómo cuando era niño. La verdad es que nunca he dejado de ser niño, mas a veces me hago mayor porque necesito tener cerca lo que quiero.
Sep 2

Los mejores sueños.

servido por Manuel 22 octubre 2008 3 comentarios

Me gusta Traviata, sabes yo duermo con una camisa vieja llena de agujeros y hoy no la encuentro por lo no puedo dormir, algo viejo que yo uso como nuevo. Si la remendara los rotos se volverían a romper, mi camisa ya tuvo su tiempo, mas yo la necesito para dormir con sus agujeros y todo. A lo mejor es con ella con la tuve los mejores sueños.

Las arrugas en tu piel
me dice que el tiempo pasó.
Tu sonrisa son pellizcos,
a la realidad del amor.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Mi estimada Violeta.

Relatos y poemas del Aprendiz de Poeta.
Vivo dormido, sueño despierto, pero siempre te siento.
Mi estimada Violeta...
servido por Manuel 01 diciembre 2008 3 comentarios

Mi estimada Violeta:

Ahora que ya perdí el miedo a la vida te tengo que hacer llegar mis verdaderos sentimientos hacia tu persona, podrás comprobar que no es mi mala letra, la que lees, sino la barroca letra de mi Gorrión. Por desgracia estoy yerto en la cama, esperando lo peor. Débilmente puedo susurrar las palabras a mi Gorrión, pero él me las transcribe al papel fonema a fonema, sentimiento a sentimiento dando cabida a estos cuatro párrafos de amor.

Violeta te conocí en primavera por un tropiezo del destino, paseando por el Retiro, despistado de mí choque contigo, todos tus libros fueron al suelo. Con mi torpeza habitual me agache ayudarte a recogerlos con tan mala suerte que nuestras cabezas chocaron. Fue un coscorrón de amor, por lo menos para mí, fue la forma que nos presentó Cupido. Por mi torpeza te sugerí invitarte a un café, que para mi alegría me lo aceptaste sin miedo. Con ese café te empecé a conocer, respiré de tus sueños bocanadas de aire fresco y me enamoré de esos ojos que brillaban de libertad.
Pasaron los días, pasaron los años, mas tonto de mí no te dije
-¡TE AMO!-
Por mi cobardía sólo me acercaba a ti para seguir soñando y poder tocar tus sueños ya que los míos eran vanos. La muerte me hace ser valiente, por eso le susurro al gorrión que te quiero, para intentar poder tener un último sueño, a lo mejor será eterno, mas tu vivirás en el, por lo que yo en ese sueño permaneceré vivo, mas no con miedo. Te diré mil veces que te quiero y te soplaré en el cuello, tu cuerpo será mi fortaleza, tus ojos el sol y la luna, tus palabras serán canciones y tus besos serán eternos como este sueño.
En vida perdí el tiempo por miedo de oír de tus labios un ¡NO! Ya con nada que temer te repito que, ¡TE QUIERO! Si ahora con esta carta recibo ese ¡SÍ! Te tengo que pedir perdón por lo cobarde que fui, pero gracias. Porque gracias a ti tengo la oportunidad de un último sueño, que no es otro que compartir contigo Violeta un instante de amor, que será perdurable al tiempo. Por desgracia los cuerpos se marchitan y mueren, mas siempre quedará esa energía inagotable del amor, mi alma te esperará en algún lugar donde nos podremos fusionar, porque el amor es lo que mueve el mundo y es lo que hace que los niños sean hombres y los viejos, niños. Me gustaría poder envejecer a tu lado, en ese jardín debajo de nuestro árbol, pero lo siento Violeta no me dejan, la nada me quiere llevar lejos, mas no podía irme sin despedirme. Sólo quiero que recuerdes ese coscorrón de amor, ese primer café, esos momentos únicos que hemos pasado juntos, siempre has estado en los momentos difíciles, dándome esos trucos de vida que te enseño tu abuela. Siempre has tenido una sonrisa para mí o me dabas uno de tus pellizcos finos para que de vez en cuando pudiera tocar la realidad. Tú ya sabias que te amaba, aunque no te hubiera dicho nada, te lo chivaron mis ojos. Ahora ya es tarde para hablar, mas no lo es para amarte, ya que siempre lo he hecho.

Violeta te quiero por siempre y para siempre eternamente tuyo, Lolo.
Posdata:

A, por cierto Violeta, dale las gracias al Gorrión cuando no esté, por ser como es. Y le dices esto:

-La amistad palabra infinita que no se puede exigir, sólo se puede dar.

Porque él, me dio toda su amistad.

Por Manuel Barranco Roda.

martes, 2 de diciembre de 2008

Grito, para que no me oigan…

Grito debajo del agua,
Para que nadie escuche
El amor,
Que siento por ti.

Mis ojos son sólo tuyos,
Y pasean por tu cuerpo
Lentamente, lentamente,
Para poder saborear cada curva de tu piel.
Tus palabras,
Son los primeros rayos de luz del día
Para mis oídos.

Grito debajo del agua,
Para que sólo las sirenas
Sepan que te quiero.

Por atrapar tu sonrisa,
Soy capaz de perderme entre la gente,
Mas no soy capaz de gritar al aire que te quiero.
Sólo grito debajo del agua,
Y las burbujas llenas de amor no llegan a la montaña.

Sólo un beso rompería el miedo,
Para hacerme llegar a donde no me atrevo,
A, decirte que te quiero.

Tendré que romper burbujas,
Para que llegue mi amor,
Donde tenga que llegar,
Pero sobre todo a tu corazón.

Tendré que romper todos mis miedos,
Y gritar al aire a pulmón descubierto:

Sí, es verdad, te quiero.

Manuel Barranco Roda.