Incertidumbre.
Al ver el accidente me quede petrificado, se apodero de nosotros la incertidumbre. No tenían noticias, pero yo dentro de mi sabía que la situación era grabe. Me vino enseguida a la cabeza toda la gente, todos mis amigos que tengo en las Islas, porque es época de vacaciones y pueden venir a Madrid a ver a sus padres, cómo en años pasados. Lo único que podía hacer además de rezar era llamarles, para saber que estaban bien. Por desgracias mía algunos ya no tenía su teléfono porque el paso del tiempo nos distancio, pero mi interior sabe que a esa persona las he querido mucho, deje todo lo que tenía entre manos y me fui a la casa de su madre. Estaba muy nervioso por la situación y por presentarme en una casa donde no iba en muchos años, pero necesitaba saber de ella. Llame a la puerta apareció su madre, que sin palabras me dedico una sonrisa. Ya me tranquilice porque esa era la señal de que todo estaba bien. Me digo:
-Pasa, lo que buscas lo tienes aquí-
Al entrar la vi de pie esperándome, no se porque me puse a llorar, al instante los dos nos fundimos en un abrazo, en silencio durante un buen rato, en ese momento sobraban las palabras, sólo quería abrazarla, besarla, sentir su presencia cómo cuando era niño. La verdad es que nunca he dejado de ser niño, mas a veces me hago mayor porque necesito tener cerca lo que quiero.
Sep 2
viernes, 5 de diciembre de 2008
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